martes, 13 de octubre de 2009

Automasajes:Libera la tensión cuando quieras


Ya sea por falta de tiempo o por dinero, no siempre es posible entregarse a las manos de un especialista para liberar todas las tensiones. Por eso, te recomendamos que tú misma te des los masajes, ya que pueden ser una excelente alternativa para combatir la rigidez muscular que se acumula a diario. Todos podemos ser capaces de practicarnos automasajes, lo más importante es ir sintiendo la presión que necesitas aplicar en cada zona y aprender algunos cuantos tips que te ayudarán a tener un spa donde quiera que vayas.

A continuación, te daremos varias formas de darte masajes, de acuerdo a la zona estimulada:

Antes de empezar
Antes de iniciar una sesión de masajes, es preciso tomar en cuenta estos detalles.

-El instante de hacerte masajes puede ser cualquier, aunque lo ideal es que elijas el momento más tranquilo de tú jornada. Generalmente, esto puede ser en la noche antes de irte a dormir.
- Es importante usar poca ropa para que puedas darte el masaje con entera libertad. También que sea cómoda.
- Otro punto fundamental es el ambiente externo. En necesario que tengas privacidad y tranquilidad. Puedes colocar una música que te guste, que sea suave y a un volumen no muy alto.
- Las técnicas de masajes son parecidas a la de una sesión profesional, estas son: amasar, tocar superficialmente, rodar, friccionar y pellizcar.
- Es muy recomendable usar cremas o aceites a la hora de darse el masaje, además de permitir que las manos se desplacen fácilmente y con profundidad, contribuirá a combatir la resequedad de la piel.
- Se puede dar masaje al cráneo, cara, nuca, hombros, parte superior de la espalda, cintura, esternón y vientre, piernas y pies.

El momento de la acción

Rostro

Posición: Sentada cómodamente pero con la espalda recta o acostada.

Cómo: Relaja los brazos haciendo círculos con los hombros hacia atrás y hacia delante. Comienza deslizando la yema de los dedos de forma circular desde el entrecejo, pasado por toda la frente, hasta llegar a las sienes. Luego coloca los dedos índices a cada lado de la parte superior de la nariz, presiona y desliza hacia el entrecejo. Estimular este punto ayuda a liberar la ansiedad. Y, finalmente, con los dedos pulgares presiona y desliza desde la barbilla hasta las orejas.

Nuca

Posición: Sentada.

Cómo: Comienza moviendo la cabeza como diciendo no. Siente los músculos de la nuca y la parte superior de la espalda. Con una de tus manos, agarra toda la parte de atrás del cuello, como cuando se alza a un gato. Sujeta con fuerza y haz pequeños movimientos con la cabeza diciendo que sí y diciendo que no. Mantén este agarre por unos 5 minutos y luego suelta. Vuelve a mover la cabeza como si dijeses no y siente la diferencia.

Hombro y espalda

Posición: Sentada.

Cómo: Con la mano derecha, masaje al hombro izquierdo. Haz presión con la punta de cada dedo de forma continua (como si escribieras en un teclado), pasa por la parte superior de la espalda, por la base del cuello y regresa a los hombros. Realiza el mismo procedimiento en el otro hombro.

Vientre

Posición: Acostada.

Cómo: Con la punta de los dedos masajea haciendo círculos grandes alrededor del ombligo, en el sentido de las agujas del reloj. En la medida que te vayas relajando, usa la mano completa, presionando con fuerza para estimular los órganos internos. Es muy importante respirar profundo mientras se realiza este masaje.

Pies

Posición: Sentada.

Cómo: Toma uno de los pies con las dos manos. Presiona continuamente con los dedos pulgares toda la planta. Luego utiliza tus nudillos para deslizarlos por todo el arco o puente del pié, varias veces de arriba abajo y viceversa. Toma uno a uno cada dedo y rótalos hacia cada lado, sin lastimarlos. Finaliza esta sesión apretando y aflojando el pie, con una mano, desde el talón hasta los dedos

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